Ahora mis goyoaventuras empezarán a ser contadas desde Porto, en esta mi segunda visita en mi visa a Portugal
Porto, una de las ciudades más encantadoras de Portugal, enamora por su combinación de historia, arquitectura y espíritu bohemio. Situada a orillas del río Duero, destaca por sus coloridas casas que parecen trepar por las colinas, sus callejuelas empedradas, sus iglesias cubiertas de azulejos y sus majestuosos puentes que conectan ambas orillas. Su centro histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, conserva la esencia de siglos de tradición portuguesa, mientras que sus cafés, mercados y pequeñas tabernas le dan una atmósfera cálida, artística y llena de vida.
Su popularidad también se debe a su extraordinaria gastronomía, sus famosos vinos de Oporto, sus atardeceres junto al Duero y la cercanía con paisajes naturales y pueblos vinícolas del valle del Duero. Es una ciudad que invita a caminar sin prisas, descubrir rincones inesperados, escuchar música en sus plazas y convivir con la amabilidad de su gente. Porto tiene esa magia especial de los lugares que no necesitan grandes lujos para conquistar: basta perderse entre sus calles, contemplar el río y dejarse llevar por su historia para comprender por qué tantos viajeros de todo el mundo se enamoran de ella.
Pues a esta ciudad terminé viajando y me encontré con mi amiga Francesca que casualmente fué a Portugal a visitarme. Paseamos en barco, exploramos la ciudad, fuimos a un bar a bailar salsa casino y exploramos algunos parques y muchas calles. Mi tiempo que estudíe portugues, que viví en Curitiba y que le dediqué al Duolingo, sievieron mucho para comunicarme mejor con la gente..
Les estaré subiendo algunas fotos y videos por aquí.




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