Sé que a muchos les cayó la noticia como balde de agua fria, porque no tenían idea. Por eso mismo les daré un breve resumen de las últimas aventuras de mi mamá que llegaron a su fin esta mañana del 22 de Julio. Aquí les cuento, todo lo que se vivió:
En el 2025, les conté del fallecimiento de mi abuela. Después de una serie de desafortunadas enfermedades, mi abuela terminó teniendo una embolia que le inmobilizó las piernas y el brazo derecho y perdió el habla. Y posteriormente falleció. Agradezco a todos los que nos acompañaron en ese momento.
Un par de meses después, llego al Café Elforoteo y está toda mi familia sentada muy solemne en medio circulo, y con sólo una silla frente a ellos. Se quedan mudos al verme llegar y yo en modo de broma digo “Parece que me van a dar una mala noticia”. Y pues dicho y hecho, hasta salí regañado por decir ese chiste. Resulta que trás unos estudios, a Lety, mi mamá, le detectaron cáncer de colon en una etapa intermedia. Si conocían a mi mamá, saben que es de un caracter fuerte y no quería que nadie sintiera pena por ella. Así que en un principio, no le quiso contar a nadie de esta noticia.
Las primeras 4 quimios que le aplicaron parecía que le dieron resultados además de que nunca se le cayó el cabello. Modificó su dieta a cosas más saludables, además de que hizo varias cosas de medicina olística e imanes y al parecer todo iba bien. Perdió peso, pero se veía bastante bien, y seguía haciendo su amplia vida social como si nada. Durante las vacaciones de verano, decidimos ir a un lugar agradable, relax, donde no tuviera que hacer mucho esfuerzo pero tampoco estuviera tan alejado de México y nos fuimos en Agosto de vacaciones familiares a República Dominicana. Ella super contenta en el Hotel Todo Incluido en Punta Cana. Sólo le batalló un poquito con el brinqueteo de la panga cuando hicimos un paseo en lancha en Bayahibé.
Al final de ese año, viajamos en diciembre a Guadalajara para la 1era comunión del hijo de mi prima Marce y disfrutamos mucho el viaje viendo a la familia de allá del rancho.

Y al terminar diciembre, celebramos una Navidad más navideña con ella yéndonos a una Cabaña decorada invernal en Mascota. Y la verdad estuvo muy chévere. Que bonita manera de celebrar nuestra última Navidad con ella.

Y así llegamos al 2026, con mucha esperanza e ilusión. En Febrero del 2026, cumpliá 70 años y siempre tuvo una ilusión de hacer un fiestonón loco. Pero al final se desencantó por celebrar más discretamente con sus amigos locales más cercanos y la familia.






Comparto con mucha nostalgia estas fotos de Febrero y Marzo porque fueron de las últimas fotos donde mi mamá andaba al 100%, disfrutando la vida. Después todo se vino cuesta abajo. Desde Febrero había notado que le empezaba a costar trabajo agarrar cosas con la mano derecha y un poco caminar. Y aunque el cancer se había frenado (Ya no sé si gracias a la quimio o a todas las cosas alternas que usaba), en un punto de la vida, se decidió que era necesario aplicarle unas otras quimios, esta vez un poco más fuertes. Empezó a perder un poco de cabello y cada vez perdía más el apetito. Y el punto que yo considero fué el punto de inflexión, donde todo se vino abajo, fué cuando a mediados de Abril le dió una embolia que le inmobilizó la pierna y el brazo derecho. (Sospechosamente muy parecido a lo que le paso a mi abuela).
Y de ahí considero que todo se vino para abajo, porque terminó necesitando silla de ruedas para desplazarse fuera de casa y ayuda para que pudiera caminar al baño. La falta de apetito que ya traía junto a la vergüenza que le daba que la ayudaran a ir al baño creo que terminó haciendo que redujera al mínimo su consumo de alimento. Después de un mes en esa situación, le terminó dando Anemia y se volvió bastante vulnerable a cualquier tipo de infección. Para el cumpleaños el 10 de Junio de mi hermano Josué, hicimos una comida en su casa porque ya no salía a la calle. Para mi cumpleaños, el 20 de Junio, de plano se tuvo que cancelar la comida en casa de mi mamá. Yo había planeado celebración con mis amigos en la noche previa y estuve a punto de cancelarlo también porque la salud de Doña Lety empeoró. Una parte de mi pensaba culparse porque estuvimos haciendo vida social. Mi hermano y yo le estuvimos dando duro al Crossfit. Yo seguí saliendo a bailar. Pero la verdad, pensabamos que la enfermedad de mi mamá iba para ser un evento maratónico y era necesario darnos unos descansos. Hasta mi mamá, estando en sus 5 sentidos, contrató el mundial de futbol en su TV, para que vieramos los partidos cada que ibamos a cuidarla.
En los primeros días de Julio, una infección la mandó al hospital. Y ahí nos estuvimos, día y noche. Mi papa El Inge, y mi tio Don Gus, fueron los que más se la rifaron cuidándola, pero también Josh, su esposa Pris y su servitanga yo, nos la estuvimos rifando para cuidarla. Salió del hospital no tanto porque se curara de todo, si no porque ya no había mucho que se le podía hacer dentro que no se pudiera hacer por fuera en casa. El sábado 11 de Julio salió del Hospital y a la mañana siguiente ya no podía hablar, no sé si por la embolia, o algún daño en la cabeza, no sabemos. (Pero una vez más, sospechosamente se parecía a lo que le pasó a nuestra Abuelita de Batman). La noche del miércoles 15 de Julio dejó de poder respirar bien y pasamos la noche con ella, pensando que ya no la libraba. Las enfermeras le pusieron un respirador artificial de oxigeno y así estuvo la última semana.
Y llegó el fatídico miercoles 22. Yo viajaba en la motomami rumbo a TV Mar para filmar mi sección de baile en la TV. Recibí un montón de llamadas en el inter. Y ya en TV Mar, checo y veo que eran del Inge. Pienso que es urgente, le regreso la llamada. Y me da la noticia que mi madre ya había cambiado de domicilio. Luego, el jefe de sonido, Waters, me dice que en 2 minutos entramos al aire en el programa. Haciendo gala de mis habilidades más escondidas y recónditas de teatro, puedo contener las lagrimas, y meterme en el rol del instructor de baile alegre que el programa necesita. Y para acabarla de amolar, deciden alargar la sección con un baile más, y yo con todas las lagrimas contenidas. Acabando la grabación, me voy rodando la motomamí y llorando a moco tendido rumbo a la casa de mi mamá.
Y pues bueno, eso fué basicamente lo que pasó hoy. Aprecio todas las muestras de afecto que ha habido hasta la fecha. La ONG Sociedad Animal y el Periódico Vallarta Opina mencionaron el deceso y la solidaridad hacia Lety.
Y bueno, si has llegado leyendo hasta aquí (ese era el filtro), te platico que le haremos una misa con sus cenizas presentes el próximo:
- Viernes 24 de Julio, 5pm
- Parroquia María Reina de la Paz, Albatros #270, Marina Vallarta, Puerto Vallarta, Jalisco.
- Vestidos de blanco y/o rosa.

Básicamente todo lo que escribí fue para decirles que ahora mi mamá ya no sufre. Pero no obstante, no puedo dejar de pensar: “¡Te vamos a extrañar un montón Lety!”





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